Emitir un DeCA gratis: qué lo es de verdad y qué no
Emitir un DeCA no tiene tasa ni plataforma oficial: lo que se paga es la herramienta. Aquí está qué suele significar «gratis» en este mercado, y qué es gratis aquí sin letra pequeña.
Por ley, emitir un DeCA no cuesta dinero
No hay tasa, ni registro, ni proveedor autorizado.
No existe una plataforma pública que reciba los documentos, ni un registro donde inscribirse, ni una lista de proveedores homologados. Emitir un DeCA puede hacerlo cualquiera, siempre que el archivo y su enlace cumplan lo que pide la norma.
Así que lo que se paga nunca es el permiso: es la herramienta que te ahorra el trabajo y, sobre todo, la que responde cuando algo cambia a mitad de viaje.
¿Y hacerlo con una plantilla y un PDF?
Se puede intentar. Éstos son los cuatro sitios donde se rompe.
Es la primera idea de todo el mundo, y no es absurda. Pero un DeCA no es un papel con los datos: es un archivo y un enlace, y el enlace es la mitad que casi nadie resuelve a mano.
- El enlace tiene que descargar el documento solo. Nada de pedir usuario y contraseña, nada de una pantalla intermedia con un botón, nada de un aviso de cookies que haya que aceptar. Una carpeta compartida en la nube casi siempre falla justo aquí.
- Tiene que ir por HTTPS y no ser adivinable. Una dirección que se pueda recorrer cambiando un número expone documentos de otros.
- El documento se genera desde datos, no se escanea. Si es una foto o un escaneo, no cumple. Se nota en un segundo: si no puedes seleccionar el texto, es una imagen.
- Cada corrección tiene que dejar rastro. Quién la hizo, cuándo y por qué, sin que se pierda lo que decía antes. Guardar encima el archivo anterior borra exactamente lo que hay que conservar.
Si esas cuatro cosas las resuelves tú, no necesitas comprarle nada a nadie. Merece la pena decirlo con todas las letras, porque nadie más en este mercado lo dice.
Los tres «gratis» de los que desconfiar
Ninguno es mentira. Los tres cuestan dinero más adelante.
- Gratis, y luego por documento. Es el modelo dominante y es el que peor encaja aquí, porque el número de documentos no lo eliges tú: lo eligen los envíos que haces, y la ley te obliga a uno por envío. Un repartidor con un camión y doce envíos al día emite 264 documentos al mes.
- Gratis el primer año, con prepago anual después. Pagar doce meses por delante antes de saber tu volumen es la forma educada de que no puedas irte.
- Gratis para ti, de pago para tu cliente. La norma sólo exige que la otra parte PUEDA descargar el documento durante un año. Vender una segunda licencia por el mismo documento es cobrar dos veces lo mismo.
Qué es gratis en DeCAbina, y para siempre
Sin letra pequeña, porque la letra pequeña se comprueba.
- La copia de la otra empresa. La empresa que aparece en tu DeCA puede leerlo, descargarlo y exportarlo sin contratar nada. No paga nunca.
- Llevarte todo tu histórico. Exportación completa cuando quieras, incluido el día que te des de baja. Sin llamar a nadie.
- Irte. Sin permanencia y sin prepago anual obligatorio; se cancela desde la propia app.
- Comprobar un DeCA que te hayan mandado. Sin cuenta y sin correo.
Y ahora mismo, emitir también
Mientras la obligación no ha nacido.
Hasta que el documento electrónico sea obligatorio, emitir el DeCA aquí es gratis. Después el plan es plano y nunca por documento, que es la parte que importa: lo que se paga no crece porque trabajes más.
Esta página resume la norma en lenguaje llano para orientarte; no es asesoramiento jurídico ni sustituye al texto oficial.
La empresa que aparece en tu DeCA no paga nada: puede leerlo, descargarlo y guardarlo sin contratar nada.